jueves, 15 de mayo de 2025

Puedes abandonarme, estoy para servirte

Un día más, no, un día menos. Ojalá fuera un día menos en la cuenta atrás de la vida, como cuando compras un yogurt y ya sabes de antemano en qué fecha te lo tienes que comer para que no te siente mal.

Quiero vivir la vida como un yogurt a punto de caducar. ¿Quiero, o ya la vivo así? Palpitante. Demandante. Amenazando con llegar a su fin. Pero no, ni yo soy una nevera, ni la vida es un puto yogurt. Aquí nos aguantamos sin saber la fecha, sin saber si ya hemos caducado.

Han pasado años, en concreto ocho. ¿Sabes para todo lo que dan tantos años? A mí me ha sobrado para destrozarme la vida. Podemos verlo así, o podemos verlo como aprendizaje.

Eso es lo que te enseñan a decir en una sociedad en la que suicidarte está peor visto que estar muerta en vida.

En estos años, si hay algo que he aprendido. Mentira. No podría resumir en un "algo" la tremenda paliza que me ha dado la vida. No he aprendido, he sido sometida. No es aprendizaje, es terror a la violencia con la que te paga la vida de vuelta con cada compartimiento que se salga de la norma.

También he aprendido que muchos de los valores que destaco positivamente en mi persona, no los encuentro fácilmente en el mundo.

Valentía. Honestidad. Comprensión. Lealtad. Generosidad.

Es difícil encontrarlos en el mundo.

Este último año ha sido demencial. Un cerebro humano no está preparado para procesar escenarios tan dispares en tan poco tiempo. Tantos pilares derrumbados. Tantas realidades consumidas en cenizas. Tierras completas, solidas y fértiles, arrasadas por la incomprensión y el egoísmo.

¿Soy muy inocente o es que realmente soy incapaz de imaginar escenarios tan crueles? ¿Por qué siempre me preparo para momentos difíciles que podrían llegar, pero luego mi imaginación alcanza unos niveles tan irrisorios que ni en broma se acercan a la cruda realidad?

¿Cómo iba a llegar a imaginar mi inofensiva psique lo que se me venía encima?

Si tuviera que poner un título a mi vida, sería sin dudas "La superación del abandono". Así, como enunciándose, describiendo y previniendo. Como un estado perpetuo. No es el "superado", "superando" y ni mucho menos se le puede añadir un atisbo de positividad al título. Eso distaría demasiado de la realidad.

Y si en esta vida hemos hecho algo es aceptar la realidad, para luego no vivir en ella. Aceptada está, ahora yo elijo donde coloco la mente.

¿Cuántos abandonos más me quedan por vivir? Ya solo los espero, no me sorprenden. No los deseo, pero me pillan menos desprevenida. No los quiero, pero al esperarlos, a veces parece que busque que llegue rápido, pronto.

La ansiedad de la espera. El dolor del engaño. La soledad del amor.

Desde el día que tuve consciencia propia, hasta (posiblemente) el final de mis días, me seguiré preguntando qué tan difícil es amarme.

La infinita incomprensión hacia mi persona que tienen hasta las que más de cerca me perciben, me sigue sorprendiendo. 

Yo. 

No soy tan especial. 

Soy igual que mucha gente, pero soy distinta a ti.

Yo.

Soy objeto de análisis. El ajeno y el propio.

Pero en este tiempo solo una persona ha vuelto a verme. A verme realmente. A conectar, a sentir, a ser.

Para nuevamente dejar de ser, dejar de existir, dejar de ver, escuchar, oler o llorar.

El vacío.

El vacío siempre da paso a lo que más miedo da. Aceptar que no eres suficiente. Que se han dado cuenta. Que lo han visto, que lo han entendido. 

No es que algo fallara, es que se dieron cuenta a tiempo. Justo a tiempo para huir. Uff casi se ven atrapados por ti.

Lee. Estudia. Analiza. Lee. Estudia. Analiza. Lee. Llora. Frústate. Analiza. Lee. Lee. Lee. Lee. Respira.

Aprender es un camino. Pero ojalá recogieras amor mientras lo recorres.

domingo, 21 de mayo de 2017

He tomado decisiones. Aquí está mi primer paso para dejar el insomnio.

Hey, baby ~

He estado pensando, y sigo pensando continuamente y no dejo de darle vueltas a lo mismo. Y he decidido exponer mis pensamientos y sentimientos de esta forma porque quizás hablando, diciéndotelo sin más me sentiría presionada por tu mirada o ¿me cortarías mientras hablo? No lo sé. El caso es que espero que leas esto hasta el final y sepas darme una respuesta, no quizás ahora, pero si algún tipo de respuesta pronto.

He decidido escribirla de esta manera y no a mano para ahorrarte el esfuerzo de entender mi letra, aunque me habría gustado hacerlo de ese modo (igual que me habría gustado hacerlo hablando), pero así es la vida. Intentando buscar la manera más fácil para expresar lo que llevamos dentro.

Entonces, ¿qué he estado pensando? 

En ti, y en mi. 

Llevo demasiadas noches de insomnio pensando en ti y en mi, y solo porque me encuentro en un presente que no entiendo. Este presente me hace hacerme tantas preguntas que no puedo pegar ojo en las noches.

Hablamos y nos damos cuenta de nuestra química, de nuestra complicidad, de la conexión tan especial que existe entre tú y yo. Repites en demasiadas ocasiones que cuando estás conmigo eres feliz. Y no digo que tu felicidad dependa de mi, eso jamás. La felicidad depende de uno mismo. Pero siempre hay personas que te ayudan a ser más feliz. Y en estos momentos en los que te encuentras, yo soy ese tipo de persona. No solo por estar a tu lado y apoyarte, pues siento que al fin y al cabo eso es lo de menos (aunque igualmente importante), sino que te doy ganas de vivir. Y me explico.

A tu lado siempre te aporto el optimismo que no sale con facilidad en ti, las ganas de lanzarte a probar cosas nuevas, la ilusión de superarte, las ganas de emprender nuevos caminos, de viajar, de lanzarte a proyectos y de dar lo mejor de ti misma. Todo esto se incrementa cuando me tienes a tu lado, y no lo digo por decir, lo digo porque tú misma así lo expresas.

Y obviamente tú a mi me aportas tantas cosas en la vida que es difícil numerarlas, pero especialmente la estabilidad y felicidad que me das, y cómo me haces ser mejor persona…soy consciente de ello.

Y me pregunto muchas veces, y especialmente en estas últimas semanas ¿qué te falta?

Entiendo problemas que hemos tenido, pero tú misma sabes que hemos madurado, tanto tú como yo, y que nuestra relación a avanzado de una manera increíble con el tiempo. Que hay cosas aún que mejorar por ambas partes, sí. Pero lo positivo pesa en la balanza.

Después de 4 años de relación y este tiempo en el que hemos aprendido, me pregunto, ¿realmente te ves sin mi?

De forma real, ¿realmente te ves sin mi? Porque te digo mi respuesta, yo no.

Yo absolutamente no. Y cuando hablamos de viajes, proyectos, incluso una casa juntas. Que a veces ni siquiera es algo que salga de mi, sino que sale de ti. Y pienso, ¿realmente te das cuenta de que estás haciendo una vida a mi lado sin ser consciente? Porque si fueras consciente te darías cuenta que tampoco ves una vida sin mi.

Entre tú y yo siempre ha existido algo especial, una conexión especial, como si nos conociéramos de otra vida o yo qué sé. Pero realmente tengo las cosas muy claras contigo y cada vez más. Y es que puedes estar todo lo mal que estés, puedes estar mal ahora o para siempre, puedes estar depresiva, ser bipolar o lo que sea…pero quiero estar toda mi vida contigo, porque te quiero.

No puedo imaginar un futuro sin ti, una aventura sin ti, un nuevo comienzo o proyecto sin ti. De verdad, lo he intentado, pero cuando te miro me doy cuenta que estoy luchando contra algo superior a mi y no quiero hacerlo.

Por eso, te propongo que pienses como yo en todo esto. Que imagines y pienses en un futuro en el que yo no esté, en por qué sueñas con una vida a mi lado en tantos sentidos, por qué eres feliz conmigo, por qué te aporto todo lo que te aporto, etc.

Y si, voy a nombrar la serie, porque a mis ojos ha sido un resumen rápido de nuestra relación, y fue sorprendente como muchas respuestas las daríamos tú y yo (o incluso ya las hemos dado), y es que en el punto en el que se encontraban al final de la serie es en el que estamos ahora. Tú estás mal, te sientes mal, y sientes que haces daño a todos los que te rodean especialmente a mi, y yo mientras sufro de insomnio porque no puedo dejar de pensar en ti y quiero estar contigo.

Entonces, te propongo lo mismo que Isak a Even en este punto. 

No sabemos cómo va a ser el futuro, no nos importa el futuro ahora mismo, aunque sabemos más o menos lo que queremos pues hablamos demasiado de nuestro futuro juntas, pero antes hay que arreglar el presente para llegar a ese futuro perfecto.

Te propongo este juego:

Tú y yo minuto a minuto. Sin presiones, con calma, solo tú y yo minuto a minuto.

Porque lo único que importa ahora es vivir el presente, porque la vida es ahora, en este mundo real y no ninguno virtual en el que refugiarte, y lo sabes. 

Prometo ser una persona paciente, comprenderte y entenderte, y quererte como te mereces. Porque entiendo que ahora te sientes un poco rota por dentro como dices a veces…pero déjame estar a tu lado, calmarte y estabilizar todo el lío que tienes ahora en tu cabeza. Déjame que acaricie tu pelo por las noches y te devuelva todas las ilusiones por cada nuevo día. Siempre te acepté y aceptaré como eres. Y te quiero así, tal y como eres.

Solo te pido, que pienses en todo esto, y nos des una segunda oportunidad. Poco a poco y con calma y valentía. 

Incluso si necesitas un tiempo a solas para pensar y asimilar todo esto y encontrar las palabras para expresarte. Porque siento que necesitas expresarte conmigo, pero sobre todo, contigo misma. Te debes mucho a ti misma, eres muy dura..

No estás sola, yo estoy aquí contigo, para vivir la mejor de las vidas a tu lado, sonriendo cada día~

Te quiero. 

Alt er love.

lunes, 15 de mayo de 2017

¿Cuántos insomnios vale una persona?

¿Cuántos insomnios vales? Porque aunque no lo sabes, o quizás en parte si, ya me debes muchas noches. Muchas noches en vela pensándote, llorándote o simplemente analizando cómo me dejas de lado en tu vida. A veces también me analizo a mi misma en esas noches, a veces no, mejor dicho podríamos decir que casi siempre a la primera que analizo es a mi misma. Intento averiguar si el problema es mío que me obsesiono o que tú pasas olímpicamente de mi.

Me pregunto en qué momento pasé del todo al nada en tu vida. En esos años cómo tú, tan genial y admirable pasó de vivir su vida en el mundo real a esconderse en su casa y vivir pegada a una pantalla fingiendo ser alguien que no es. ¿De verdad vale la pena? Y ya no digo esto de forma persona solo dirigiéndome a mi. Me refiero a que, quitando el hecho de que esté poniendo por delante a esa persona de mi. Estás literal haciéndole el centro de tu vida compartiendo fondos de pantalla o nombres en redes personales como si fuerais una pareja real ¿lo comprendes? Se supone que es un juego, un hobby. Pero al final suplanta tu vida, y tu personalidad. ¿Dónde estás? ¿Dónde está la persona que había ahí dentro?

A veces me pregunto si es tu enfermedad la que te lleva a hacer esto. A veces pienso que es solo un cuento para apartarme de ti. Pero eso también me lleva a..¿por qué leches estar mal solo conmigo cuando sería más fácil borrare de tu vida y ya si es lo que quisieras?

En fin.. Ojalá poder hablar de estas cosas como personas civilizadas contigo, sin que te tomaras todo como una gran amenaza o ataque.

Hoy, en la madrugada del 15 de Mayo, ya 16, hace un año del peor día de mi vida y me he sentido muy sola. Y no, no es tu culpa, pero tampoco has ayudado a que no fuera así. Y me pregunto de nuevo ¿qué piensas? Me dices que me haces daño y que eres mala persona y cosas del estilo. Cosas que me hacen sentir mal y culpable porque te afectan en tu enfermedad y suavizo mi enfado, por no decir inexistente enfado solo porque te sientes mal, dejando mi dignidad a saber dónde.

Pero después todo ese mal ¿dónde está cuando le dedicas tu fondo de pantalla? ¿Y cuando compartís nombre de una otp en diferentes redes sociales personales? Y si, sé que es diferente dar apoyo moral a alguien cuando estás mal a tener detalles. Pero ¿hola? llevo meses pidiendo detalles tuyos y hasta hacer una playlist te está costando la vida.

Todos los días me levanto pensando: hoy va a ser el día, vas  a plantarle cara, vas a decirle hasta aquí hemos llegado. No más.

Pero no llega. Ese día no llega.

¿Sabes por qué?

Porque te quiero. Porque te quiero más que a mi misma y priorizo tu bienestar al mío propio. Tu enfermedad a mi posible enfermedad a causa de esto. Porque priorizo toda esta mierda antes de valorarme por encima de otras personas. Y debería de valorarme más. Debería dejar de comerme la cabeza con gilipolleces y saber cuánto valgo. Y si tú no te das cuenta a tiempo, que sea tu maldito problema que no te diste cuenta de quién tenías frente a tus ojos.

No puedo seguir sin dormir. No puedo dejar que sigas dándome todas estas noches de insomnio.

Tendremos que hablar. Pronto.

lunes, 17 de abril de 2017

Cuánto tiempo, viejo amigo

Es raro que venga aquí hoy, En antiguas entradas vine aquí en un estado de ansiedad, hoy vengo en un estado de rendición. He querido venir varias veces aquí, pero como si fuera una medicina demasiado fuerte o algo que no debería tomar con demasiada asiduidad, no quería venir, me sentaba frente al ordenador pensando. Lo necesitas. Necesitas escribir lo que sientes, necesitas soltarlo. ¿A quién más se lo vas a contar? Sabes que te cuesta abrirte libremente y más cuando algo lo sientes ahí, ahí hundido en el pecho

Odio cuando cada cierto tiempo vuelve esta sensación en la que sientes, sientes realmente que no puedes respirar y que te hundes contra la cama y que todo lo que conoces va a acabar,ya, rápidamente. Y no te importa realmente, solo quieres que ocurra de una vez y no continuar al filo, sabiendo que al final igualmente caerás por el precipicio. ¿Para qué mantenerte en el filo cuando tu equilibrio no es tan bueno para aguantar más?

Quizás últimamente pienso más en mi futuro. Quizás porque no lo veo, quizás porque no lo quiero.

El futuro que quiero, el futuro por el que trabajo cada día parece más lejano, más irreal y más un sueño. Yes en ellos precisamente, en mis sueños donde cobra vida. Parece que mi subconsciente me dice, lucha, lucha y no dejes de luchar. Me muestran todo lo que más deseo y parece real, realmente lo parece y eso es lo que más me asusta. Porque me lo creo, me lo creo a pie juntillas y tú, tú me lo haces creer a veces.

Nunca hay que dejar la felicidad en las manos de otra persona pero ya es demasiado tarde para eso ¿verdad?

Quizás porque se acerca mayo siento un poco más de caos en mi interior, quizás por los acontecimientos que llevo viviendo desde que volví a España.

Sí, he estado viviendo en Corea del sur y ni te has enterado. Aquí no vengo desde hace..dos años. Te pondré al día.

En mi vida, había (hay) tres pilares imprescindibles: tigrilla, laura y gloria. El orden no altera el amor que siento por estos tres pilares. Pues bien, de estos uno ha fallecido, el otro vive en otro país desde hace ahora 6 meses y el último parece que ha pasado de amarme a odiarme. Lo cual como verás me deja en un estado real de mierda y de no sé para qué sigo existiendo.

Si te das cuenta no vine aquí a hablar de la muerte de mi gata, y escribir esa frase ha sido jodidamente difícil a casi un año del suceso. Así que ya sabes por qué no pude venir a escribirlo. Simplemente ha sido muy duro, muy muy duro y difícil para mi seguir viviendo si ella. Y a día de hoy sigo recordando con demasiado frescor la mañana de domingo del 15 de mayo en el que ella se fue de este mundo y me abandonó cruelmente en este mundo de mierda.

En ese momento aún me quedaban dos pilares, aunque no tardó mucho en irse uno de ellos pues ya al mes siguiente me había dejado. Tantos años de relación para decirme que nunca me ha querido. Que nunca he sido nada, que nunca ha sentido nada.

A día de hoy aún sigo pensando cuánto de real hay en esas palabras, pues todos sus actos y gestos hacia mi persona fueron reales. Yo sentía la realidad en todo lo que hacía y me demostraba, conocía su felicidad cuando estaba conmigo y su mirada..¿sabéis lo que me duele más de todo? Es el cambio en su mirada...juro que la manera en la que miraba a la que me mira ahora ha cambiado tanto que ahora mismo me está desgarrando el corazón. Porque podría no besarme nunca más si el mundo me prometiera que iba a volver a mirarme con ese cariño, con esas ganas de dármelo todo y más, con esas ganas de cuidarme... No sabéis lo que esa persona ha conseguido en mi en todos estos años, no sabéis lo feliz, lo putamente feliz que he sido a pesar de todas estas mierdas que durante años he sufrido.

Éramos uno ante lo horrible, yo le protegía y devuelta me protegía. Pero llegó un día que la oscuridad se la llevó de mi lado y no soy capaz de recuperar su sonrisa, su mirada y sus ganas de protegerme.

De verdad que no sé. Y a veces..a veces creo que realmente somos tan perfectas juntas, que parece que todo sigue igual, que parece que me sigue queriendo, que parece que me sigue cuidando que parece que disfruta a mi lado, que las bromas siguen, que me adora y que solo me necesita en su vida. Pero ¿sabéis? todo parece quedarse en la superficie, porque luego, cuando intentas hablar como lo solíais hacer, pides un abrazo, pides apoyo, le necesitas o simplemente no quieres sentir nervios por si le va a molestar tu simple presencia, no vas a recibirlo y van a estar ahí. Y creo que esto es también una de las cosas más dolorosas, fingir en ese mundo imaginario de felicidad creada, que en algún momento no hará falta que pida apoyo porque me lo dará sin preguntar, no hará falta pedir un abrazo porque saldrá sin más o no habrá nervios que valgan porque la naturalidad estará siempre presente.

Tenemos muchos planes y pocos cimientos. Y eso, eso me da pánico.

Me da pánico porque mi futuro, mi futuro soñado parece ser parte de esa felicidad fingida creada. Un futuro en el que compartimos negocio, nos sale bien, tenemos una casa preciosa y amueblada a nuestro gusto. Una sola habitación, otra para tu estudio, y todo...cuando lo hablo contigo. No sé si lo piensas, pero ¿sabes que esos son sueños que tienen las parejas juntas? ¿Sabes que los amigos no sueñan con trabajar duro por un negocio juntos, una casa juntos con una sola habitación y de las cosas que hablamos? ¿Lo sabes? ¿Lo sabes y aún así lo sientes? ¿Lo sientes y luego quieres ver qué ocurre?

Ojalá pudiera hablar todo esto contigo sin que te pusieras a la defensiva, sin que te enfadaras, sin que me malinterpretaras y todo terminara en discusión. Ojalá pudiera expresarme, pudieras entenderme y mirarme de nuevo con ternura, acariciarme el pelo y quererme cuando necesito salir de este bucle.

Ojalá pudiera decirte que en mi sueño de vida futura contigo no solo hay un negocio lleno de ilusión, no hay solo una casa con una increíble iluminación y muebles de ikea, sino que también hay muchos besos y risas. Complicidad, bromas y una vida a tu lado. ¿sabes lo difícil que es encontrar a alguien con quien conectas de verdad? Quizás no, quizás para ti es más fácil conectar con personas (no lo digo como algo negativo), pero en mi caso, no es nada fácil. Y contigo encontré algo, algo tan especial que no soy capaz de explicar con palabras, pero si tengo que definir qué es para mi la felicidad plena, puedo resumirla diciendo, tú.

Y contigo me imagino mi vida, de tu mano viajando por mil países, visitando lugares preciosos, comiendo comidas deliciosas y exóticas, conociendo y aprendiendo juntas mientras crecemos como personas comprendiendo nuestros espacios y personalidades. Y no lo digo por decir, lo digo porque a ti también te veo conmigo haciendo todo esto, no te veo con nadie más y hay días en los que creo fielmente en que te darás cuenta, te darás cuenta que soy esa persona que estás buscando, la persona con la que compartir tu vida, la persona con la que casarte y tener hijos mientras fangirleas con todo lo que te gusta y a mi con lo que me gusta. Eso no cambia ¿entiendes?

Ojalá lo entiendas pronto.

Porque de verdad hay días que necesito hablar contigo de todo esto, días en lo que quiero desaparecer de tu vida, días en los que quiero llorarte, días en los que quiero gritarte, días en los que no sé cómo pedirte que te des la vuelta en la cama y me abraces y mi única manera de hacerlo es enfadarte. ¿Estúpido? ¿infantil? Sí a ambos. Pero no sabes lo que es el miedo a expresarte.

Y con esto vivo en mi día a día, y no, no tengo a ese otro pilar, al que tan lejos de mi no puedo contarle todo lo que siento. ¿Por qué? Porque paso de molestarle, porque sé que ya tiene una nueva vida, porque tengo que aceptar que ya no es lo mismo para mi que lo era antes. Es una gran persona especial, pero ya no va a estar ahí para abrazarme ni va a estar ahí en mi vida, porque su vida es solitaria y viajera y es así como tengo que verlo si deseo no molestarle. Porque suficiente mal lo pasa en su día a día, suficiente duro es trabajar todas las horas que lo hace como para que yo vaya a llorarle todo esto.

¿Y entonces? ¿Qué me queda? Este lugar, como siempre, este lugar, en el que ahora mismo llevo como una hora escribiendo sin parar, sin pensar, casi sin respirar, simplemente soltando y soltando para llenarme de algo que no me destruya el puto corazón.

Porque lo peor de todo es que quizás, si por un instante quisiera contarle algo de lo que siento ahora mismo al mundo dirían.

No es para tanto.

Estás exagerando.

Deja de dramatizar.

Y demás frases que solo te hacen romperte un poco más, cerrarte un poco más y darte cuenta que a veces estás sola por mucho que en la apariencia no sea así.

Me frustra, me frustra pensar que mis 20's pasen de esta forma. Era tan feliz antes, tanto que sabía que en algún momento debía caer en picado porque no era normal la felicidad que sentía, la seguridad que tenía y lo perfecto que era todo. Solo espero que tras toda esta mierda por la que estoy pasando luego me haga ascender a lo más alto y cumplir ese futuro de vida que tengo, si es que llego a aguantarlo antes de que llegue. Porque hay días, hay días, semanas y meses que solo pienso en acabar ya con todo.


martes, 10 de noviembre de 2015

Lo necesito

Hacía tiempo que no pasaba por aquí, y me gustaría que eso hubiera continuado así pero supongo que es algo que realmente necesito y me hace renacer.

En todo este tiempo desde la última vez que vine, han pasado tantas cosas. Tantas. Que no puedo ni escribirlas. Es duro, es duro cuando vengo aquí porque es como una terapia de choque. Asimilo todo lo que ha pasado, lo dejo aquí escrito y me voy. Como si de esa forma fuera a desprenderme de todo el dolor. Ojalá fuera así

Nunca pensé, cuando era más pequeña, que mi vida fuera a ser así. Realmente no pensé que las cosas fueran yendo así. Primero aquel suceso en la navidad del 2012. Y tras tres años aún sigue pareciendo ayer. Ahora en el 2015 he perdido a mis dos abuelas, y realmente aún escribiéndolo siento como si lo hiciera en tercera persona, contando la historia de otra, y no la mía propia. Pues aún me cuesta pensar esto como una realidad.

Intento evitar a todas horas el pensamiento. Intento alejar de mi los recuerdos, pues en cuanto lo hago no puedo evitar que se derramen las lágrimas. Pero supongo que eso es porque las quise muchoy no es algo malo. Cuando se pierde a alguien se sufre. Pero no quiero estar sufriendo cada día. Quiero mantenerme siempre fuerte para el resto.

Este año ha sido y está siendo especialmente duro. Comenzó en febrero con la muerte de i abuela, y continuó en aquella primavera al enterarme de mentiras que habría preferido no saber. Mejor dicho, habría preferido que esas mentiras no fueran ciertas, pero lo son. Y no se puede hacer nada para cambiarlo. Y a fin de cuentas he terminado aceptándolo, o jodiéndome, como quiera verse.

Fue una primavera que me dejó echa polvo y aún así quise remontar de nuevo y seguir luchando contra la vida y en verano, cercano a mi cumpleaños falleció mi otra abuela. Mucho más dramático si cabe, pues nadie se lo esperaba, fue tan repentino y tan rápido que apenas dio tiempo a asimilar que esto iba a terminar así.

De nuevo los meses se tiñeron de gris, aún más oscuro mientras intentaba mantenerme fuerte.

Pero es difícl.

Más aún cuando personas que son tu apoyo no pueden dártelo, y a veces no es porque no quieran, simplemente también lo necesitan. Porque dos de las personas más importantes para mi también lo han pasado mal en estos meses. Y al igual que yo no puedo solucioar sus problemas ellas no pueden solucionar los míos, tan solo queda el apoyo y el amor.

Pero a veces falta un poco más. Y es que el amor está siendo amargo, más amargo cada vez pues las esperanzas de una mejora están consiguiendo destruirme.

Y si he llegado aquí a esribir es porque era la única forma que tenía de decir estoy mal y nadie se da cuenta. Mi forma de gritarle al mundo, o de gritarme a mi misma. Arriba. No sigas bajando, no como antes. Aunque sea difícil.

Nunca te rindas, ten esperanzas, nada es imposible y vendrán cosas mejores.

No sé cuántas veces al día, al minuto, al segundo, me repito estas palabras, casi que son mi lema de vida y siempre las repito cuando alguien está mal. Pero a veces me siento cansada, cansada de luchar contra todo lo que tengo encima. Con mil cosas más que podría decir que siento pero ya ni me apetece decirlas.

Y ahora, vuelve a tu vida, y sigue actuando como si fueras feliz.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Día 2

Hoy siento que las horas pasan muy lentamente. Como si este día equivaliera a 3 días por lo menos. No es normal lo que está durando y eso que me levanté tarde, quería estar todo el tiempo posible en la cama después de estar llorando por la noche. Realmente no me di cuenta ni cuando me dormí, pero las pesadillas están siendo horribles e irme llorando a la cama no ayuda.

Hoy me he dado cuenta de que no puedo seguir así por mucho tiempo, no por nada, sino porque la paciencia de los que me rodean no es eterna y no están acostumbrados a tenerme depresiva. Así que no sé qué hacer. Sinceramente no sé qué hacer porque no puedo quitarme lo mismo de la cabeza y me duele tanto...hoy intentaba concentrarme en otras cosas, cualquiera. Y me cuesta la misma vida, porque nada se me apetece, absolutamente nada. Ni siquiera lo que más adoraba hacer antes.

Ahora todo se siente vacío, como sin importancia, todo es gris, nada es demasiado bueno como para tenerme alegre ni nada es demasiado importante como para hacerlo. Ahora no sé por qué se me apetece hablar con personas del pasado, solo algunas realmente, otras me traen problemas, muchos y no sé si debería solucionar, decir que estoy mal. Pero no quiero decirlo realmente.

Yo no sé qué hacer, sigo perdida y encima si nos quejamos mucho en casa mi madre se pone nerviosa diciendo que debemos ayudar a mi padre. ¿Y si no quiero? ¿Y si no quiero ayudarle? Yo solo quiero volver al pasado y eso no va a suceder.

Son solo las 10 y cuarto de la noche y espero que este día acabe aquí ya. Ver una película y vaciar la mente. Desde que todo pasó no he visto a amigos, solo a la mejor. Por ello mañana no sé cómo actuaré, como me comportaré, no quiero parecer sospechosa, no quiero que se note por lo que estoy pasando, solo lo sabrán dos personas y debo seguir siendo alegre, como siempre.

No sé si quiera si seré capaz de concentrarme en la coreografía.

Espero sencillamente que no ocurra nada más y que se vaya borrando este dolor...

martes, 25 de diciembre de 2012

Día 1

Es increíble todo esto que ha pasado. No tengo por qué decir ni siquiera qué ha pasado aquí. Ni siquiera sé por qué hago esto. Es solo a modo de terapia. Quizás mi subsconciente me lo está pidiendo. Al teclear no puedo escuchar lo que ocurre abajo. Simplemente escribo sin pensar, suelto lo que hay en mi cerebro censurando esas partes que el mundo no debe saber.

Porque esto no es algo que pueda contar para quitarme el maldito peso que llevo encima. Es algo que solo a las personas más cercanas puedes contar y a veces ni eso. Aunque por suerte yo si cuento con personas que me dan su apoyo, en las que realmente puedo confiar.

No los escucho.

Eso es bueno, realmente bueno aunque ahora lloro sin saber por qué, no los escucho y debería ser feliz, mis dedos tecleando a gran rapidez me separan por unos minutos de esta pesadilla que estoy viviendo. Pesadilla. Ni mis peores pesadillas podían incluir este acontecimiento.

Siento náuseas, unas continuas náuseas, un nudo en el pecho, en el estómago, en la garganta. Me siento mal, siento como me están aprisionando, me están ahogando.No sé qué hacer, realmente no sé qué hacer. Debo aparentar normalidad, no ha pasado nada, pero en mi cabeza la escena, la maldita escena se repite una y otra vez, una y otra vez desde todas las perspectivas que mi masoca imaginación quiere darme.

Ni siquiera sé si estoy escribiendo bien, total, tampoco pretendo que me lean, ya dije para qué servía esto.

Ays, mis moquillos se caen. Entre las lloreras y que es 25 de diciembre es normal. Bueno miento, es la una de la madrugada asi que ya es 26. Tengo miedo.

Tengo miedo a tener que hablar con las personas ocultando mis pensamiento, miedo a que lean en mis ojos lo que no dejo de pensar. Ojalá me cruzara con ese niño, ojalá pudiera hablar con él convencerlo de que diga la verdad pero le vomitaría en la cara, realmente lo haría.

Tengo mil sentimientos encontrándose en mi, y solo es el primer día, ayer me enteré, justo ayer, y no dejo de temblar, no dejo de sentir ganas de vomitar continuas. Estas están siendo las peores navidades de mi vida, y espero, realmente deseo que no se queden marcadas por esto.No sé qué hacer, no quiero estar así día tras día, solo quiero que acabe ya, solo quiero que acabe ya, solo quiero que acabe ya, por favor, por favor, solo quiero que acabe ya.

Sigo sin creérmelo, no es posible, simplemente no es posible. Mi vida no era perfecta ni mucho menos, pero no estaba tan mal joder, vivía bien, éramos una familia, todos con sus respectivos amigos, nuestras rutinas, nuestra vida. Y ahora ya no hay nada.

Aún estamos en supuestas vacaciones y no quiero llegar a imaginar como serán los días después. No quiero ni imaginar que queda por ocurrir en los próximos días. Debería de parar de llorar ya, debería de parar porque no pueden verme. Por suerte mi hermana no puede verme ya que sigue en la cama. Mis padres, simplemente no quiero porque...ni siquiera sé por qué no quiero.

Quizás no quiero mostrar cuanto me está afectando porque me da pena mi padre. Me da pena que haya perdido la razón. No es el padre que yo no conocía y del que tanto aprendí. Ese no habría cometido tal error y para mi hay un antes y un después en mi relación con él. Seguiré queriéndolo pero me ha decepcionado profundamente.

Y cuando digo profundamente es para siempre.

Quiero saber qué pasará mañana. Las cosas suceden más rápido de lo que esperaba, y mi corazón se encoge con miedo con el paso de las horas. Yo tendría que estar pensando en mis trabajos y exámenes finales. Maldita universidad tengo miedo a suspender porque mi cerebro no quiera concentrarse.

¿Es egoísta pensar en esto? Al menos prefiero pensar en la universidad que en esto.

No te vayas...te desconectaste...Es normal que lo haga, no sé cuanto tiempo llevo escribiendo, oh volviendo. Mi salvación.

No sé si me siento más calmada escribiendo pero siento la necesidad de que mis dedos sigan moviéndose aunque no esté contando nada pero realmente es eficaz. Mantiene mi cerebro a raya, no puedo imaginar, no puedo pensar nada ya que estoy repitiendo en mi cabeza cada palabra que escribo. Me calma pero debería dormir. No me apetece hacer nada pero quizás si duermo todo desaparece, no sé. Ayer no funcionó, ni creo que vuelva a funcionar. No sé qué necesito. ¿Un psicólogo? No voy a pedirlo. Ahora solo quiero descansar mi mente.