miércoles, 26 de diciembre de 2012

Día 2

Hoy siento que las horas pasan muy lentamente. Como si este día equivaliera a 3 días por lo menos. No es normal lo que está durando y eso que me levanté tarde, quería estar todo el tiempo posible en la cama después de estar llorando por la noche. Realmente no me di cuenta ni cuando me dormí, pero las pesadillas están siendo horribles e irme llorando a la cama no ayuda.

Hoy me he dado cuenta de que no puedo seguir así por mucho tiempo, no por nada, sino porque la paciencia de los que me rodean no es eterna y no están acostumbrados a tenerme depresiva. Así que no sé qué hacer. Sinceramente no sé qué hacer porque no puedo quitarme lo mismo de la cabeza y me duele tanto...hoy intentaba concentrarme en otras cosas, cualquiera. Y me cuesta la misma vida, porque nada se me apetece, absolutamente nada. Ni siquiera lo que más adoraba hacer antes.

Ahora todo se siente vacío, como sin importancia, todo es gris, nada es demasiado bueno como para tenerme alegre ni nada es demasiado importante como para hacerlo. Ahora no sé por qué se me apetece hablar con personas del pasado, solo algunas realmente, otras me traen problemas, muchos y no sé si debería solucionar, decir que estoy mal. Pero no quiero decirlo realmente.

Yo no sé qué hacer, sigo perdida y encima si nos quejamos mucho en casa mi madre se pone nerviosa diciendo que debemos ayudar a mi padre. ¿Y si no quiero? ¿Y si no quiero ayudarle? Yo solo quiero volver al pasado y eso no va a suceder.

Son solo las 10 y cuarto de la noche y espero que este día acabe aquí ya. Ver una película y vaciar la mente. Desde que todo pasó no he visto a amigos, solo a la mejor. Por ello mañana no sé cómo actuaré, como me comportaré, no quiero parecer sospechosa, no quiero que se note por lo que estoy pasando, solo lo sabrán dos personas y debo seguir siendo alegre, como siempre.

No sé si quiera si seré capaz de concentrarme en la coreografía.

Espero sencillamente que no ocurra nada más y que se vaya borrando este dolor...

martes, 25 de diciembre de 2012

Día 1

Es increíble todo esto que ha pasado. No tengo por qué decir ni siquiera qué ha pasado aquí. Ni siquiera sé por qué hago esto. Es solo a modo de terapia. Quizás mi subsconciente me lo está pidiendo. Al teclear no puedo escuchar lo que ocurre abajo. Simplemente escribo sin pensar, suelto lo que hay en mi cerebro censurando esas partes que el mundo no debe saber.

Porque esto no es algo que pueda contar para quitarme el maldito peso que llevo encima. Es algo que solo a las personas más cercanas puedes contar y a veces ni eso. Aunque por suerte yo si cuento con personas que me dan su apoyo, en las que realmente puedo confiar.

No los escucho.

Eso es bueno, realmente bueno aunque ahora lloro sin saber por qué, no los escucho y debería ser feliz, mis dedos tecleando a gran rapidez me separan por unos minutos de esta pesadilla que estoy viviendo. Pesadilla. Ni mis peores pesadillas podían incluir este acontecimiento.

Siento náuseas, unas continuas náuseas, un nudo en el pecho, en el estómago, en la garganta. Me siento mal, siento como me están aprisionando, me están ahogando.No sé qué hacer, realmente no sé qué hacer. Debo aparentar normalidad, no ha pasado nada, pero en mi cabeza la escena, la maldita escena se repite una y otra vez, una y otra vez desde todas las perspectivas que mi masoca imaginación quiere darme.

Ni siquiera sé si estoy escribiendo bien, total, tampoco pretendo que me lean, ya dije para qué servía esto.

Ays, mis moquillos se caen. Entre las lloreras y que es 25 de diciembre es normal. Bueno miento, es la una de la madrugada asi que ya es 26. Tengo miedo.

Tengo miedo a tener que hablar con las personas ocultando mis pensamiento, miedo a que lean en mis ojos lo que no dejo de pensar. Ojalá me cruzara con ese niño, ojalá pudiera hablar con él convencerlo de que diga la verdad pero le vomitaría en la cara, realmente lo haría.

Tengo mil sentimientos encontrándose en mi, y solo es el primer día, ayer me enteré, justo ayer, y no dejo de temblar, no dejo de sentir ganas de vomitar continuas. Estas están siendo las peores navidades de mi vida, y espero, realmente deseo que no se queden marcadas por esto.No sé qué hacer, no quiero estar así día tras día, solo quiero que acabe ya, solo quiero que acabe ya, solo quiero que acabe ya, por favor, por favor, solo quiero que acabe ya.

Sigo sin creérmelo, no es posible, simplemente no es posible. Mi vida no era perfecta ni mucho menos, pero no estaba tan mal joder, vivía bien, éramos una familia, todos con sus respectivos amigos, nuestras rutinas, nuestra vida. Y ahora ya no hay nada.

Aún estamos en supuestas vacaciones y no quiero llegar a imaginar como serán los días después. No quiero ni imaginar que queda por ocurrir en los próximos días. Debería de parar de llorar ya, debería de parar porque no pueden verme. Por suerte mi hermana no puede verme ya que sigue en la cama. Mis padres, simplemente no quiero porque...ni siquiera sé por qué no quiero.

Quizás no quiero mostrar cuanto me está afectando porque me da pena mi padre. Me da pena que haya perdido la razón. No es el padre que yo no conocía y del que tanto aprendí. Ese no habría cometido tal error y para mi hay un antes y un después en mi relación con él. Seguiré queriéndolo pero me ha decepcionado profundamente.

Y cuando digo profundamente es para siempre.

Quiero saber qué pasará mañana. Las cosas suceden más rápido de lo que esperaba, y mi corazón se encoge con miedo con el paso de las horas. Yo tendría que estar pensando en mis trabajos y exámenes finales. Maldita universidad tengo miedo a suspender porque mi cerebro no quiera concentrarse.

¿Es egoísta pensar en esto? Al menos prefiero pensar en la universidad que en esto.

No te vayas...te desconectaste...Es normal que lo haga, no sé cuanto tiempo llevo escribiendo, oh volviendo. Mi salvación.

No sé si me siento más calmada escribiendo pero siento la necesidad de que mis dedos sigan moviéndose aunque no esté contando nada pero realmente es eficaz. Mantiene mi cerebro a raya, no puedo imaginar, no puedo pensar nada ya que estoy repitiendo en mi cabeza cada palabra que escribo. Me calma pero debería dormir. No me apetece hacer nada pero quizás si duermo todo desaparece, no sé. Ayer no funcionó, ni creo que vuelva a funcionar. No sé qué necesito. ¿Un psicólogo? No voy a pedirlo. Ahora solo quiero descansar mi mente.